Archivos de la categoría #transformaciónDigital

Entrada sobre la transformación digital de los negocios y las organizaciones

Sobre Amazon y su obsesión por el cliente

Este jueves tuve la oportunidad de pasear dentro de las tripas de Amazon visitando su centro logístico principal en Madrid, y confirmo su positiva obsesión por el cliente y por convertirse en #theEverythingStore.
Con más de 75 000 metros cuadrados, 63 kilómetros de estanterías y otros 15 de cintas transportadoras, la eficiencia en su automatización impresiona. Y es que algo estarán haciendo bien cuando a lo largo del pasado 2017 Amazon ganó más de $3000M, un 20% más que el último año.
Si tienes un rato, te recomiendo leer la carta que Jeff Bezos acaba de enviar a sus accionistas (https://goo.gl/FP2KP6), en donde repasa grandes hitos y oportunidades, como la nada desdeñable cifra de 100 millones de clientes de pago de su servicio Prime, o los negocios recién aterrizados en España como Music Unlimited. Pero ojo, no todo es positivo, ya que habrá que seguir muy de cerca el impacto de las nuevas -y necesarias- regulaciones europeas como las que evitarán el geoblocking (impedir compras digitales desde otro país que no sea el tuyo) dentro de pocos meses, o los envenenados dardos de Trump.
Una fuente de inspiración en esta emergente economía digital, en donde está todo por hacer. Como dice el amigo Jeff, «it remains day 1». #negociosDigitales

Sobre blockchain y financiaciones ICO…

Muchas son las promesas -y elucubraciones- que rodean a blockchain, pero tendencias como las ICO o Initial Coin Offerings me llaman poderosamente la atención en el ámbito de los servicios financieros.

Resumiéndolo mucho, podríamos decir que son un nuevo modelo de financiación corporativa basada en criptomonedas, a medio camino entre el crowdfunding y una salida a Bolsa. Una alternativa interesante para ciertas startups, sin duda: en el Q1 de 2017 se cerraron 19 ICO por $21M; solo en el Q4 del mismo año la cifra ascendió a 500 ICO y $3B financiados. Aunque más allá de impactantes cifras como estas, genera inquietud el temor de reguladores y otros actores financieros sobre la seguridad y volatilidad de este tipo de financiaciones digitales.

Desconozco si será una fórmula exitosa o no a futuro, pero lo que sí tengo claro es que antes de dar cualquier paso hay que entender muy bien este tipo de vehículos de financiación y los nuevos escenarios que generan.

Los VC sacan los dientes; las plataformas globales como Google y Twitter prohíben los anuncios relacionados con criptomonedas; los reguladores como el de Reino Unido lanza consultas públicas para reglamentarlo… ¿Burbuja peligrosa o nueva tendencia a adoptar? Que hable el mercado. #negociosDigitales

Sobre nuestra privacidad digital…

Mark Zuckerberg comenzó el 2018 prometiendo «arreglar Facebook». Tres meses después y tras una de las peores semanas en la historia de la compañía, con $60B borrados de su valor de mercado y 50M clientes afectados, ese trabajo parece más urgente que nunca.

Y es que la ciberseguridad no es solo cuestión de protegerse de hackers de guante negro, sino de proteger la privacidad de tus clientes y sus datos de usos fraudulentos. Me gusta pensar -quizás ingenuamente- que en la Unión Europea haremos algo mejor las cosas, y gracias a la inminente GDPR nuestros derechos digitales estarán mejor protegidos.

Pero cuidado, la nueva realidad también exige nuevas responsabilidades por nuestra parte. Compañías como Facebook conocen literalmente casi todo sobre ti, y como se suele decir, cuando no pagas por un producto el producto eres tú. #negociosDigitales

Sobre los emergentes challenger banks…

Los «challenger banks» comienzan a hacer ruido en el mercado. Más allá de analizar las cifras actuales (2,5M clientes y $1B en rondas de financiación), resulta interesante ver quién está en su capital y qué planes están comenzando a dar resultados. Soy cliente de unos cuantos -puro vicio, lo reconozco- y creo que marcarán una nueva tendencia de hacer banca en nuestra vieja y amada Europa.

A todo esto, ¿serán uno de los primeros casos de éxito en banca transfronteriza europea, de verdad? A los incumbentes no les veo con esa mentalidad M&A a corto plazo, pero sí con muchas ganas de aprender 😉 #negociosDigitales

Sobre nuevos entrantes en el sector financiero…

Amazon podría estar preparando su entrada en el sector financiero, y tener llegada a más de 70 millones de clientes a través de una poderosa alianza (WSJ se moja y habla de JPMorgan Chase) para ofrecer servicios por ahora básicos como cuentas y tarjetas.

Para Amazon seguro que funcionaría: según Bain, solo eliminar las tasas de intercambio de tarjetas le ahorraría más de 250 millones de USD. ¿Y para los clientes? ¿Estarías dispuesto a confiarles tus finanzas personales? #negociosDigitales

 

Por qué Spotify compondrá la mejor canción de la historia

Robots bailando música

Hace casi 75 años el músico Bing Crosby batió un récord de ventas hasta la fecha no superado, consiguiendo más de 50 millones de copias vendidas con su single White Christmas. Un cóctel de estereotipos americanos y navideños que supuso un rotundo éxito en el mercado  y supo dar al público lo que demandaba en ese momento.

Seguro que muchos ojeadores de tendencias y modas del momento estuvieron implicados en su producción, y utilizaron muy pocas herramientas más allá de su propio ingenio. ¿Te imaginas qué se podría llegar a alcanzar hoy en día, con el conocimiento actual de los consumidores del siglo XXI y el potencial de las futuras tecnologías digitales?

Una industria en continua reinvención

Y es que la industria musical ha sido objeto de muchas reinvenciones desde finales del siglo pasado. Napster inició la travesía de una manera más intensa en 1999, no sin múltiples piedras en el camino, enfrentándose a una poderosa industria reacia a repensar sus tradicionales modelos de negocio (quien esté libre de pecado que tire la primera piedra).

Un statu quo que sigue redefiniéndose hoy en día, con nuevos entrantes digitales como Spotify con sus 100 millones de clientes (30% de pago), Apple y su remozado servicio de música tras los anuncios del reciente WWDC 2016, o el último anuncio de Amazon presentando su nuevo servicio de música bajo suscripción.

 

Música digital

Una interesante competición, sin duda, aunque desde mi punto de vista la batalla interesante estará más allá de vender minutos de música por Internet.

La verdadera oportunidad digital

En mi opinión, la verdadera oportunidad digital de estos modelos de negocio -y de muchos otros- no es extrapolar los enfoques y comportamientos físicos de los consumidores al mundo digital.

¿Escanear un libro de texto y cargar a los alumnos con IPads en sus mochilas es transformar digitalmente la industria editorial y el sector educativo? ¿Acceder a tu historial clínico o pedir una cita con tu médico por el móvil es transformar digitalmente la industria sanitaria?

Honestamente creo que no. La verdadera oportunidad digital está en crear nuevos modelos de negocio a través de un pensamiento lateral más desarrollado y a la observación de innovaciones en otras industrias.

La mejor canción de la historia

En el caso concreto de la industria musical y de los nuevos entrantes digitales como los mencionados, una de las características más interesantes y prometedoras de sus modelos de negocio es el conocimiento de los patrones de comportamiento de sus clientes –fans de sus grupos y cantantes– que en algunos casos resulta apabullante.

Qué tipo de usuario eres a nivel sociodemográfico; qué canciones te gustan y cuáles son tus preferencias; en dónde y cuándo te gusta escucharlas; con quién te relacionas en las redes sociales, y otros muchos ejemplos que les permiten tener un nivel de entendimiento muy alto sobre tu persona, así como de las modas y tendencias musicales del momento. Algoritmos que actúan como ojeadores electrónicos en un mundo digital.

Suscripción musical

Y si conocen las características objetivas de una canción de éxito, ¿quiénes mejor que ellos para componerla? Las oportunidades para generar nuevos contenidos adaptados a los gustos reales y a los patrones de éxito observados son claras hoy en día, y ya comienzan a existir experiencias de éxito en el mercado:

  • Shazam puso en valor todo el conocimiento que obtuvo a través de su app para reconocer canciones a través del móvil, para identificar los gustos de sus clientes y ofrecer servicios a las discográficas para optimizar las rutas de los conciertos o identificar qué singles serían más exitosos en ciudades o países concretos.
  • Netflix analizó la información recopilada en sus casi 20 años de historia, identificando los patrones de éxito y produciendo una serie de televisión que compliera con todos ellos: House of Cards.

En definitiva, oportunidades de negocio para predecir el comportamiento de los clientes y actuar en consecuencia. Y Spotify, con sus más de 100 millones de clientes y miles de billones de canciones reproducidas desde su lanzamiento en 2008 creo que tiene las herramientas para ello.

Los datos, el petróleo del siglo XXI

Recientemente el presidente ejecutivo de Telefónica, Álvarez-Pallete, declaraba tenemos datos mucho más potentes de los que tendrán Google o Facebook. Afirmación nada baladí, ya que gracias a sus servicios relacionados con la casa conectada (televisión con Movistar, seguridad con Verisure, comunicaciones fijas y móviles…) el nivel de información sobre sus clientes y las posibilidades de monetización son abrumadoras.

Desde mi punto de vista, una de las claves del éxito de las empresas líderes del futuro será el contar con modelos de negocio basados en plataformas digitales que les permitan mantener la relación con el cliente final. Y de esta manera, poder capturar toda la información posible entorno a ellos y ponerla en valor en otros modelos e incluso en otras industrias.

Parece que Spotify está en ello, y gracias a sus estrategias de negocio digitales están creando nuevos servicios (Discover Weekly realizando recomendaciones altamente personalizadas) y experiencias (alianzas con Uber y permitiendo el inicio de tu música favorita al entrar en un vehículo) que le podrían posicionar como un líder en un futuro cercano basado en datos y algoritmos.

¿Pondrá Spotify en valor todo su conocimiento y compondrá la mejor canción de la historia? Quizás un algoritmo la componga, pero ninguna tecnología podrá sentir el placer de escuchar una buena canción mirando al mar.

Los humanos todavía tenemos mucho que decir.

El móvil ha muerto

movilFuturo

Algunos estudios recientes pronostican cómo en el año año 2020 habrá más personas con dispositivos móviles que con agua corriente. Otros proclaman a los cuatro vientos la “Regla del triple 90”: 90% de la población desarrollada con dispositivos móviles que, durante el 90% del tiempo no se aleja de 90 centímetros de él, noche y día incluidos. Pero, a riesgo de ir contra todas las estadísticas habidas y por haber, mi opinión es clara: el teléfono móvil ha muerto. O al menos, tal y como lo hemos conocido.

Dentro de pocos días Barcelona hospedará la Mobile World Congress, cita de referencia mundial en el ámbito de la movilidad con una afluencia esperada de más de 95.000 visitantes, y un eslogan más acertado que nunca: Mobile is everything. E igual es una pura cuestión de semántica, pero desde mi punto de vista estamos viviendo una época en donde el teléfono móvil se está desmaterializando tal y como lo hemos conocido, dejando de ser un dispositivo físico concreto (pocos botones, mucha pantalla y más potencia de cálculo que la que el Apolo XI necesitó para ir a la Luna) para convertirse en un potentísimo asistente personal ubicado en nuestro bolsillo, en nuestra muñeca o en nuestros ojos. Es decir, ubicuo en nuestras vidas.

“The most profound technologies are those that disappear. They weave themselves into the fabric of everyday life until they are indistinguishable from it” –Mark Weiser.

Aunque para ser sinceros, en mi opinión el cambio más relevante que veremos durante los próximos años no será algo físico -que también-, sino en la manera de interactuar con ellos. Cambia la interfaz y cambiarás el mundo, decía recientemente James McQuivey, analista de Forrester, hablando sobre las innovaciones que Microsoft está preparando en el campo de la visión holográfica.

Y es que desde mi punto de vista, la manera que tendremos de relacionarnos con los dispositivos tecnológicos del futuro estará basada en los cinco sentidos humanos:

  • La vista, permitiendo incorporar a lo percibido por nuestros ojos en el mundo físico una capa digital para incorporar (visión de pantallas holográficas…) o enriquecer (realidad aumentada…) lo observado a través de gafas, lentillas o otros dispositivos inteligentes por inventar. Analistas independientes como Digi-Capital estiman el mercado de la realidad aumentada en $120 billions para el año 2020.
  • El oído, facilitando una comunicación hablada y en lenguaje natural con una nueva generación de aplicaciones, así como nuevas técnicas de computación cognitiva que le permitan aprender de manera autónoma y relacionarse con nosotros de una manera más natural. Empresas españolas como Repsol y La Caixa ya están explorando sus posibilidades.
  • El tacto, logrando interactuar con la tecnología a través de nuestras manos y los gestos que podamos hacer con ellas, tal y como en ciertos contextos se comienza a llamar el “H2M” o human-to-machine.
  • Así como el gusto y el olfato, menos desarrollados en la ciencia actual pero con prometedoras oportunidades en la redefinición de la relación hombre-máquina como las nanopartículas comestibles para personalizar el sabor o las smelling screens.

Y el resto a la Nube. Porque a estas alturas todos asumimos que lo de menos es el hecho de “llamar”. Vestibles o no, parece que serán nuestros asistentes más personales, estableciendo una nueva relación entre hombres y máquinas, en donde quede claro quién está al servicio de quién.

Una era digital en donde este conjunto de nuevas tecnologías serán habilitadoras de nuevas oportunidades en las empresas reimaginando sus modelos de negocio, rediseñando las experiencias de sus empleados y clientes, y automatizando sus operaciones.

El móvil ha muerto. Larga vida al móvil.

Es la hora de asumir riesgos

riesgoBronnie Ware, una escritora australiana que trabajó muchos años en hospitales de varios países realizando cuidados paliativos, escribió hace poco un libro recopilando sus experiencias acerca de los principales arrepentimientos que tiene la gente antes de morir. Y sorpresa, ¿sabes cuál fue el principal arrepentimiento que observó a lo largo de todos sus años de trabajo?

“Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera”.

Piensa sobre ello unos segundos.

Centrándome en el mundo de las estrategias empresariales (y dejando las reflexiones filosóficas para otro momento), desde mi punto de vista vivimos un momento de cambio sin precedentes, y es ahora cuando los líderes tienen que estar a la altura de lo que se espera de ellos. Carina Szpilka lo resumió con bastante tino hace pocos días en una entrevista en el ABC: El liderazgo digital de los CEO será la clave para el éxito de sus empresas.

El potencial de la disrupción digital que comenzamos a vivir tiene implicaciones complejas y que a veces dan vértigo, pero el no asumir el riesgo no siempre es la mejor opción posible.

Tus clientes viven más conectados, informados y cuentan con mayor poder que nunca. Tu competencia es más global y viene desde sectores diferentes al tuyo o incluso desde algún garaje a varios miles de kilómetros de tu sala de juntas. Productos similares a los tuyos comienzan a ser sustituidos por nuevos entrantes con una componente digital relevante…

Si me permites un humilde consejo, dedica un tiempo a reflexionar sobre tu posicionamiento en la era digital, y no te arrepientas de las decisiones que no te atreviste a tomar. Es la hora de asumir riesgos.

Una nueva nativa digital

nativaDigital

Hace algunas semanas nuestra primera hija vino al mundo, y junto con una gran ola de felicidad no pocos cambios llegaron a nuestras vidas. Novedades que seguro que todos los padres han experimentado de una manera u otra a lo largo de los últimos siglos, pero que enmarcados en la sociedad digital en la que nos estamos adentrando hacen pensar que solo es el inicio del cambio que nos queda por disfrutar.

Está claro que las nuevas generaciones están preparadas para el cambio desde el primer minuto. Es más, muchas madres todavía embarazadas ya controlan los ritmos cardíacos de sus hijos simplemente posando móviles en sus vientres, por lo que la relación de los pequeños con la tecnología viene incluso antes de nacer.

Un vínculo que sin lugar a dudas hará cambiar la manera en la que las empresas se relacionarán con sus clientes, ya sean estos los padres, los niños, o más apropiado en estas fechas, los mismísimos Reyes Magos (Amazon España afirma estar ante las mejores Navidades de la historia, estimándose crecimientos del 18% y más de la mitad de los pedidos realizados a través de dispositivos móviles).

Que los padres del siglo XXI ya usan aplicaciones móviles para controlar todo lo relacionado con sus bebés, comienza a ser una realidad. Toma de leche de tantos minutos a tal hora, cambio de pañal a esta otra… y más información que sirve a modo de cuaderno de bitácora para sus progenitores. Pero toda esa información se registra de forma manual (es la madre o el padre quien introduce los datos) y aislada (no comparada o compartida con terceros).

¿Se te ocurre alguna oportunidad para quien consiga automatizar e integrar todo este ecosistema? Las tecnologías necesarias ya existen, y en algunos casos incluso se encuentran disponibles en el mercado:

  • Chupetes que miden la temperatura del bebé y la registran en el móvil de sus padres
  • Pañales que controlan su nivel de humedad y avisan que necesitan ser cambiados
  • Sensores que informan cuando el pequeño se ha despertado

La adecuada combinación de elementos como estos en un nuevo modelo de negocio sería lo que podríamos llamar un verdadero Win-Win: teniendo a los pequeños más controlados (y ofreciendo datos en tiempo real a los seguros médicos); manteniendo a los pequeños más limpios (y vendiendo un mayor número de pañales); informando a los padres sobre el estado de sus hijos (y conociendo mejor sus patrones de consumo). En definitiva, una nueva generación de información automatizada por la cual muchas empresas estarían interesadas para desarrollar nuevos productos y servicios.

Pero cuidado, no nos vayamos a pasar de la raya y creemos nuevos inmigrantes digitales. Los avances tecnológicos deben unir y no dividir (ojo a la brecha digital), y aunque la ciencia nos permita ayudar a los Reyes Magos buscando el regalo perfecto por Internet, no dejemos de llevar a nuestros hijos a visitar a sus Majestades y de echar sus cartas escritas a mano en los buzones reales. Como dijo el periodista Alberto LLeras, un pueblo sin tradición es un pueblo sin porvenir.

Bienvenida al mundo, pequeñaja.

¡Feliz 2015!

felizNavidad

Qué malos son los finales de año y aquello de ponerse nuevos objetivos cada 31 de diciembre 🙂

Quienes me conocen saben que soy bastante “especialito” con esto de las metas personales, así que como no podía ser de otra manera en breve volveré a la carga con este particular cuaderno de bitácora.

Como dijo Sir Walter Scott, descansar demasiado es oxidarse, por lo que espero que tengamos un año repleto de artículos interesantes, buenos comentarios, y lo mejor de todo, felicidad y éxitos personales.

¡Feliz 2015!