Mi segunda pantalla

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Gracias al alto nivel de penetración de los teléfonos inteligentes y las tabletas (según la AIMC el 85% de los internautas en España se conecta a través de dispositivos móviles) poco a poco nuestra sociedad está comenzando a vivir pequeños cambios en algunos comportamientos que, vistos con cierta perspectiva, seguro que supondrán importantes retos y  oportunidades.

Una de las estadísticas más curiosas es la que indica cómo un gran porcentaje de los internautas tienen por costumbre navegar por la Red desde el sofá del salón, complementando en una gran mayoría de los casos la actividad principal que venían realizando: ver la televisión. Obviando –por ahora– reflexiones sobre los riesgos de aislamiento social que esto podría llegar a suponer, y centrándonos en la parte positiva ¿te parece una oportunidad real para alguna industria en concreto?

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Desde mi punto de vista, la atención de los espectadores se está centrando cada vez menos en las pantallas de televisión, y poco a poco se ve complementada o incluso sobrepasada por los contenidos asociados al programa en cuestión desde móviles y tabletas. Es decir, desde las segundas pantallas.

Las cadenas de televisión ya están tomando posiciones, y se comienzan a concretar oportunidades en torno a lo que se ha venido a llamar el socialTV, que no es más que facilitar un nuevo tipo de experiencias al espectador en ambas direcciones:

  • Desde el programa al espectador, incorporando nuevos contenidos multimedia o permitiendo seleccionar la cámara desde donde vivir una carrera de Fórmula 1.
  • Desde el espectador al programa, mejorando antiguas técnicas de tele-voto por SMS o 906s y facilitando un dialogo en tiempo real a través de preguntas y votaciones.

Y todo ello, como comienza a ser habitual, mimando al consumidor con una experiencia de usuario de calidad en base a técnicas de UX o gamificación, y generando nuevas oportunidades de marketing y fidelización.

Una gran oportunidad, sin duda. Pero si analizamos el hecho con un poco de perspectiva podremos atisbar las capacidades reales más allá de la triada programa-sofá-espectador: un complemento natural a la experiencia de asistir un espectáculo allá donde suceda. Por ejemplo, en un campo de fútbol facilitando en los móviles información del partido en tiempo real, nuevos puntos de explotación publicitaria y canales personalizados para la compra en bares y tiendas del estadio. Mecanismos que ayudarán a maximizar el consumo medio de espectadores por partido, que en España ronda la media de los 0,8€ frente a los 11€ en EE.UU.

Una gran oportunidad para muchas industrias y modelos de negocio en tiempos complicados que estén explorando nuevos caminos para reinventarse. Y tú, ¿cómo aprovechas la segunda pantalla de tus clientes?

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Un comentario en “Mi segunda pantalla

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