Es la hora de asumir riesgos

riesgoBronnie Ware, una escritora australiana que trabajó muchos años en hospitales de varios países realizando cuidados paliativos, escribió hace poco un libro recopilando sus experiencias acerca de los principales arrepentimientos que tiene la gente antes de morir. Y sorpresa, ¿sabes cuál fue el principal arrepentimiento que observó a lo largo de todos sus años de trabajo?

“Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera”.

Piensa sobre ello unos segundos.

Centrándome en el mundo de las estrategias empresariales (y dejando las reflexiones filosóficas para otro momento), desde mi punto de vista vivimos un momento de cambio sin precedentes, y es ahora cuando los líderes tienen que estar a la altura de lo que se espera de ellos. Carina Szpilka lo resumió con bastante tino hace pocos días en una entrevista en el ABC: El liderazgo digital de los CEO será la clave para el éxito de sus empresas.

El potencial de la disrupción digital que comenzamos a vivir tiene implicaciones complejas y que a veces dan vértigo, pero el no asumir el riesgo no siempre es la mejor opción posible.

Tus clientes viven más conectados, informados y cuentan con mayor poder que nunca. Tu competencia es más global y viene desde sectores diferentes al tuyo o incluso desde algún garaje a varios miles de kilómetros de tu sala de juntas. Productos similares a los tuyos comienzan a ser sustituidos por nuevos entrantes con una componente digital relevante…

Si me permites un humilde consejo, dedica un tiempo a reflexionar sobre tu posicionamiento en la era digital, y no te arrepientas de las decisiones que no te atreviste a tomar. Es la hora de asumir riesgos.

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Un comentario en “Es la hora de asumir riesgos

  1. Estoy de acuerdo. No actuar es la peor de las decisiones. No adaptarse al entorno digital es quedar, ya no fuera de mercado sino, fuera de la realidad.

    Lo único que permanece es el cambio y la marca es líquida: ha de mezclarse con el usuario y ganar su valor día a día. Mejor, conseguir que el consumidor reconozca su valor. ¿Recuerdas lo que llegó a ser Kodak?

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